Nos gustó todo! Avisamos de que llegaríamos más tarde y no hubo ningún problema. Al llegar nos recibió una señora mayor, que a pesar de que nosotros no sabemos italiano ella hizo lo posible para explicarnos todo. A la mañana siguiente conocimos a Luciano y Elena. Tenían preparado el desayuno. Gran cantidad de comida, super buena y lo mejor que todo es casero echo por Elena!!. La decoración de la habitación e instalaciones son sencillas pero con un toque de delicadeza que las hace especiales. Nos sentimos como en casa! Sin duda volveríamos al mismo sitio. Encantadores Luciano y Elena. Ya sabéis dónde tenéis vuestra casa. Muchas gracias por todo!!